Resumen
Greenpeace denuncia con cámaras termográficas que las temperaturas en centros educativos madrileños superan límites incompatibles con una jornada escolar segura y habitable.
La cobertura aporta una evidencia visual muy clara: el calor no es una sensación aislada, sino una condición material que afecta aulas, patios y rutinas escolares.
La pieza refuerza la demanda de Aprender Sin Calor: medidas planificadas, financiadas y evaluables para proteger salud, aprendizaje y trabajo en los centros públicos.
Fuente original: Greenpeace España, 18/06/2026.


